Creo que todo aquello que se agote y se termine, no existe. La belleza física entonces, no existe. Esta es volátil, momentánea y con los días se disipa extinguiéndose. El dinero y sus ilusiones, no existen. Este no tiene amo, no es de nadie, es nómada, va y viene, desaparece. El tiempo aunque se mide, se acaba, pasa a gran velocidad, se evapora, no existe. La felicidad, efímera, pasajera, se desvanece como el polvo que arrastra el viento, no existe. La vida, nuestro aliento y motor caduca, reduciéndonos a todos a un escaso recuerdo, de los hechos que hayamos podido realizar los cuales, víctimas del tiempo, se olvidan confirmando al final que, la vida no existe.