COTIDIANIDAD INVERSA
Estoy acá, triste en un letargo, me siento casi abatido, a pesar de que lo sé, a cabalidad entiendo que así es la vida. Que la vida, la cotidianidad, el día a día, es algo extraño, muy extraño. Es casi impredecible, se rige por lo que ella quiere y le da la gana. En muchas cosas es inversamente proporcional, por no decir que en todo. Lo sé, si, lo sé… Pero no la entiendo. A quien cree hacer buenas obras, no es ley que le sucedan buenas cosas. Aquel quien ama con fervor, no necesariamente es correspondido. A quien se le presenta una oportunidad, es común que la desaproveche. Los valores humanos y principios, son una fantasía. La transparencia es solo una palabra presente en el diccionario. Para sobrevivir hay que acogerse a la corriente del momento, acoplarse al sistema. Ahora, no sé ni qué es el bien. De quienes esperamos lo mejor, son fuente de mal y terror. Aquellos representantes de la ley, son los principales infractores. ¡No sé qué hacer! El dilema que sucumbe en mi cab...