COMO LUCIÉRNAGA

 


Eres tan esquiva,

te me escapas en un parpadeo,

como una luciérnaga

que en medio de la noche

despliega su haz incandescente,

pero, se apaga y al instante

está en otro lado

dejándome muy desorientado.

Como el agua que entre mis dedos se va,

así tú, aunque estás te vas.

Eres tan única que,

aunque seas volátil

tu presencia me sacia,

tu aroma me llena

y tu imagen me reconforta. 


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