HABLAR CON LA SOLEDAD
Parece extraño pero,
puedo hablar con la soledad,
me siento y escucho su voz,
esta retumba en mi cabeza
y es más, creo que la soledad
es quien me dicta muchas líneas.
Yo le respondo, también con mi voz interior.
Sostenemos largos diálogos
y también largos espacios de silencio
en los cuales simplemente nos acompañamos,
nos contemplamos y nos brindamos
refugio el uno al otro.
Muchos dicen estar solos
o, que no les gusta estar solos,
yo nunca lo estoy, siempre ella está ahí.
Es quien me ha permitido conocerme
Y le da luz a mi camino para pensar
e imaginar muchas cosas.
Con ella disfruto de muchos cafés
y de muchas caminatas.

Comentarios
Publicar un comentario