ENGAÑO VIRTUAL
“No vayas a donde el camino te lleve, ve a donde no hay camino y deja un rastro”.
-Ralph Waldo Emerson
El ser humano desde sus inicios, ha experimentado constantes cambios, siendo un animal con inteligencia y capacidad de reflexión, ha podido adaptarse a las condiciones y a los sucesivos cambios que el entorno experimenta pero, no llevado por la corriente sino, que al adaptarse aplica ingenio, perspicacia, creatividad y recursividad para así trazar sus propios caminos e ir a donde ha querido y dejar su rastro. Así, de este modo pudo conocer y conquistar cada parte del mundo. Sin embargo, en un momento del camino, en un capítulo de su historia se empezó a levantar una clase dominante. Dentro de los mismos humanos algunos se impusieron estableciendo una división: los dominantes y los dominados. Los primeros sentaron unas bases para erigir emporios donde sus descendientes seguirían con su legado de poder fundamentado en la opresión como su base sólida, "Tales son las bases sobre las que conviene instituir la democracia y las oligarquías", Aristóteles.
Esta es la esencia del capitalismo, una solidez en todo el sentido de la palabra, que formó una estructura compacta en sus postulados, en sus criterios, conceptos y doctrinas. Elementos fijos, iguales, donde la cadena de producción en línea, no sólo se lleva a los productos en sí sino, a la conducta de la gente, a su pensamiento, casi que como una clonación donde los dominantes hacen de los dominados una especie de cyborgs.
No obstante y desde otro enfoque más íntimo, según mi criterio, las relaciones familiares por ejemplo eran más estrechas, había más unión entre sus integrantes. Políticamente también la gente se ligaba a un partido al cual defendían a muerte, muy dados a su ideología. Situación similar en lo religioso. Pero, de alguna manera estas posturas fueron inducidas y subconscientemente su pensamiento y actuar eran manipulados logrando, por parte de los detractores del poder cierta uniformidad que favorecía sus intereses. Situación que con el tiempo fue variando, permitiendo que cada persona abriera brecha y avanzara en su propio camino en búsqueda de su propio “yo.”
Expuesto esto, ¿el hecho de que el ser humano en búsqueda de su individualidad y de su expresión propia hace que sea un ser pleno y que se libere del capitalismo y que este debilite sus sólidas bases?
El autor Bauman propone, para mostrar su postulado, un contraste donde hay dos mundos, el de Orwell un mundo desagradado y miserable, carente y necesitado. El de Huxley era una tierra con opulencia y libertinaje, de abundancia y saciedad. Ambos mundos opuestos en la gran mayoría de sus detalles por no decir que en todo, sin embargo había un punto de unión, donde ambos mundos convergen y coinciden, donde hay unión de estas visiones: lo que los hacía similares era un mundo estrechamente controlado, en el que la libertad individual no sólo era trizas sino que ofendía grandemente a la gente que era entrenada para obedecer y seguir rutinas prefijadas. Ese punto de unión era un mundo donde una reducida élite acaparaba todo el dominio, moviendo los hilos de control del resto de la humanidad, “los títeres”, los marginados, los controlados, (Bauman, 2000).
Estos oprimidos no tenían qué escoger, sin opciones y sin la posibilidad de pensar en otro camino. "Las ideas de las clases dominantes tienden a ser las ideas dominantes", (Marx 1845). Dogmas sobre las cuales, sólo quedaba asumir que eran así, y quien pensaba otra cosa podría ser catalogado como hereje o como rebelde y contradictor. Todo un conjunto de bases "solidas" sobre las cuales todo se fundamentaba y alrededor de lo cual todo giraba.
Así, como al principio el mundo, la humanidad no se quedaría en estado de inercia, “Todo fluye, nada permanece, excepto el cambio”, Heráclito de Éfeso.
Ese estado de unión sólida fue dando paso a un escenario en apariencia moldeable y maleable, a una modernidad Líquida. Según Zygmunt Bauman, en este nuevo campo y momento del mundo la individualidad se convierte en un proyecto constante de construcción y reconstrucción donde el ser humano traza otros caminos, busca otras opciones y vislumbra nuevas visiones. Donde cansado de un encierro inclusive mental, hastiado de la rutina y de la monotonía, deja de lado (o cree dejar en cierto grado) la seguridad y la certeza, la solidez, para salir de esas “rejas” y dar paso a la libertad, para sentir el aire chocar contra sus rostros, para encontrarse con la incertidumbre y la fragmentación del "yo".
La modernidad líquida promueve la autonomía individual, la libre determinación y la toma de decisiones propias, permite trazar un itinerario pero, a mayor libertad, mayor responsabilidad y con ella mayores preocupaciones y por tanto también genera ansiedad y estrés.
Así los individuos deben crear su propia identidad en un mercado de opciones infinitas y cuando hay muchas opciones el acto de tomar una decisión se hace más complejo y posiblemente insatisfactorio lo que puede desencadenar en una ansiedad consumista.
La pérdida de la seguridad y la emergencia del "yo" fragmentado, ofrece un nuevo ser líquido que pueda quizás adaptarse a cada situación.
Pero, contrario a lo que se visualizada obtener por parte de los dominados con las libertades e individualidades, con esa serie de fragmentaciones de un todo, la desaparición de empleos y relaciones estables ha llevado a una sensación de inseguridad permanente.
La globalización, el traspaso de fronteras, la libre expresión y desarrollo de la personalidad, del pensamiento y de la conducta han traído consigo una serie de efectos colaterales.
Si bien todo esto se traduce en desarrollo, como el fomentar la interconexión y la cooperación internacional, lo que puede llevar a una mayor paz y estabilidad. Por otra parte la tecnología puede proporcionar acceso a la información y el conocimiento, lo que puede mejorar la educación y el desarrollo personal y con ello más y diversas opciones para el individuo.
Esto puede llevar a un intercambio cultural y un enriquecimiento mutuo entre diferentes culturas lo cual conlleva a crear oportunidades económicas y mejorar el nivel de vida de las personas en todo el mundo.
Asi se puede promover la democracia y los derechos humanos, especialmente en países que han sido históricamente oprimidos.
A pesar de estos efectos positivos para los individuos, toda acción trae consigo una reacción. Así pues la globalización puede llevar a la pérdida de la diversidad cultural y la imposición de una cultura dominante, aunque hay una marcada modernidad líquida allí la identidad de los pueblos se puede desvanecer, ya que el traspaso de fronteras puede llevar a la pérdida de la identidad nacional y del sentido de pertenencia.
Lo que en una época no se marcaba tanto, ahora con la búsqueda del desarrollo en otras latitudes, la xenofobia y el racismo son motivo de vituperios y confrontaciones.
Intrínseco a todo este conjunto está el Neoliberalismo con la promoción de la libre competencia, donde muchos surgieron solos con nuevos emprendimientos.
La flexibilización laboral, con variantes en los contratos. Es así como esta doctrina ha contribuido a crear una sociedad en constante cambio y flujo, donde las estructuras y las instituciones son flexibles y temporales. Donde se proyecta un ambiente muy moldeable, muy libre.
Todo este desarrollo individual y el auge de emprendimiento nos tiene inmersos en una basta lista de mercancías que antes no necesitábamos. “Ciertamente, no sabía que existieran tantas cosas que no necesito para nada”, (Socrates).
El consumismo se convierte en una herramienta para construir y expresar la individualidad. Para cada gusto se encuentra un producto, los mercados están llenos de cachivaches que nadie se imagina que existan. La individualidad, aprovechada por el capitalismo, que ahora está más sólido que nunca, pone en la cabeza de la gente a través de los bombardeos de anuncios, y campañas publicitarias que emiten por todos los medios posibles, aprovechándose de la libre expresión, del desarraigo, de la soledad y de los sentimientos encontrados de libertad y frustración que traen consigo la falsa individualidad, que imprimen en la gente nostalgia y ruptura de relaciones afectivas inclusive con los familiares más cercanos, se convirtieron en insumo para que mentes capitalistas desarrollaran "Las Redes Sociales", que en la actualidad son las principales promotoras del consumismo de todo tipo. A través de esa publicidad que segundo tras segundo llega a las personas quienes en su mano siempre tienen el dispositivo transmisor de todo cuanto los dominantes quieren lanzar a la sociedad, sin invertir mucho pues la misma gente se encarga de replicar y multiplicar sus campañas llenando sus arcas con los exponenciales likes. La publicidad moldea los deseos y define la identidad del consumidor, del individuo errante y sin pensamiento propio producto de un anhelo de libertad.
Si bien el humano siempre tiene inherente a su ser el deseo de avanzar y lograr el desarrollo, según Bocheński (1974), "el desarrollo del ser humano está estrechamente ligado a su capacidad de pensar racionalmente y analizar críticamente su entorno, lo que le permite mejorar su comprensión del mundo y actuar de manera más efectiva en él." Lo cual lo llevó a sentar bases fijas, casi inamovibles, extremadamente sólidas para así asegurar el logro de sus intereses por parte de una clase que a lo largo de la línea de la historia se levantó en dominio sobre otra clase quizás más débil, la cual terminó bajo el yugo de los primeros, obrando enajenadamente según su voluntad, Marx, K., & Engels, F. (1848).
La modernidad líquida ha creado un escenario donde la individualidad es un proyecto constante de construcción y reconstrucción, donde a mi parecer prima la insatisfacción, donde nunca nada es suficiente.
La modernidad líquida promueve la autonomía individual, pero también genera ansiedad y estrés al obligar a los individuos a tomar decisiones constantes. No lo hace un ser pleno, libre de prejuicios ni de tabúes, al contrario hoy el ser humano se sume en muchos vacíos y el estrés lo lleva a tomar decisiones fatales, González, M. F., & Pérez, L. J. (2022).
Esta individualidad y todo lo que contrae, la libertad de expresión, libre desarrollo de la personalidad y del pensamiento desencadena en una sociedad en caos, manifestaciones, huelgas y protestas que si bien no estoy en contra de ellas considero que muchas veces no están bien fundamentadas. Acciones embadurnadas de libertinaje provocan rupturas familiares y "devaluación" de los valores humanos ubicando a la humanidad en una crisis existencial sin precedentes, Bauman, Z. (2000)
Con el exorbitante atenuante que, el capitalismo asolapado bajo esa supuesta libertad del individuo, aprovecha toda su crisis, desunión, angustia, depresión, su condición débil y líquida disfrazada de fortaleza para catapultar con magnitudes gigantescas sus poderosas campañas para solidificar cada vez más sus bases y dominios afirmando que una vez erigida aquella clase dominante esta sería exaltada en la línea temporal de manera indefinida, la cual dará pasos firmes y muy bien calculados en aras de no ceder ni un milímetro su poder. Capaces de crear en sus dominados infinidad de necesidades y de ilusiones, de proyectos y de acciones, movimientos y libertades, haciéndoles creer que son autónomos, que se pueden realizar y ser plenos pero, a la postre siguen moviendo sus hilos pero ahora a través de un gran engaño virtual.
Jhon Jaime Pineda López.
Colombia.

Muy verídico, personalmente pienso que sería muy interesante que las personas leyeron este corto relato que explica muy bien como nos manipulan
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